"La Droga"
Una definición clásica dada por la Organización Mundial de la Salud puede servirnos de guía para intentar comprender qué son esas sustancias que llamamos drogas, así como para saber qué actuaciones preventivas podemos realizar:
Dice la OMS: "Droga" es toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración, de algún modo, del natural funcionamiento del sistema nervioso central del individuo y es, además, susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas.
Desglosemos un poco esta definición, esto nos ayudará a entender mejor el concepto de droga:
Sustancias. Las drogas son sustancias, lo que excluye de las "drogodependencias" conductas tales como ludopatías, ver en exceso la televisión, videojuegos, etc. Sin embargo estas conductas son susceptibles de provocar adicción.
Todas... Tanto las legales como las ilegales, de hecho, las drogas más consumidas en nuestra sociedad y que causan un mayor número de problemas son el tabaco y el alcohol cuyo uso está permitido Por este motivo, la prevención, cuando se ocupa de las sustancias, debería insistir principalmente en el tabaco y en el alcohol no minusvalorando los riesgos de su consumo.
Cualquier vía de administración. No especifica la vía, pues las drogas pueden, ingerirse como por ejemplo el alcohol y los medicamentos, o bien se fuman como el tabaco y la marihuana, otras pueden administrarse por la vía endovenosa (inyectada), y algunas también pueden ser aspiradas por la nariz, etc.
Las alteraciones. Las alteraciones no ocurren exclusivamente a nivel psicológico o físico, sino que también se altera el entorno familiar, el ambiente de trabajo, de estudio y hasta el sistema de valores y creencias del individuo.
Podemos concluir en cuanto a lo que son las drogas, que todo tipo de sustancia que altere los parámetros normales de vida del individuo que las consume se considera droga, sean licitas o no. No necesariamente hay que considerar drogas solo a aquellas clasificadas como ilícitas o prohibidas, pues los medicamentos también son o contienen drogas adictivas, así como lo son el alcohol o componentes del tabaco (nicotina) y la cafeína presente en el café, té o refrescos de cola.
¿ Como saber si un familiar o amigo es adicto ?
A pesar de que hablamos en base a los cambios en los jóvenes, estos aspectos pueden ser relacionados de igual forma con los adultos. No solo los jóvenes o adolescentes son susceptibles de caer en el consumo de drogas, también los adultos pueden ser captados al consmo por factores similares a los de los jovenes.
Cambio de amistades:
Los jóvenes que comienzan a consumir generalmente cambian a los amigos que siempre han tenido, por otros que consumen ya que ahora hace parte de este nuevo entorno.
Síndrome amotivacional:
Esto es el típico "no estoy ni ahí con nada", el joven no encuentra motivación en ninguna actividad de las tradicionales o de las que siempre ha compartido con su familia, comienza a aislarse de su grupo familiar.
Cambio de costumbres:
Generalmente los jóvenes cambian sus hábitos, esto como consecuencia de sus nuevas amistades y "actividades", por lo que este punto se vuelve trascendental en detectar el inicio del consumo.
Descuido personal:
Generalmente los jóvenes que consumen sustancias descuidan su vestimenta y muchas veces son menos preocupados por su aseo personal.
Salidas permanentes del hogar:
Los jóvenes necesitan salir a compartir con sus nuevos amigos , y a abastecerse de drogas por lo que comienza una suerte de salidas misteriosas y a horas que antes no eran comunes, el joven comienza a mentir con relación a sus actividades o simplemente a no comunicar que hace.
Cambios en la personalidad:
Dependiendo del tipo de drogas consumidas se producen diferentes cambios en su personalidad, ya que algunas de estas son depresoras y otras estimulantes del Sistema Nervioso Central, por lo que según el tipo de sustancia puede pasar de momentos de depresión a situaciones de euforia, además de esto puede darse la angustia por la falta de sustancia o la manifestación descontrolada de algún sentimiento guardado y que aflora al estar bajo la ingesta de la droga.
Ausencia escolar:
Este es un buen termómetro de medida del inicio de consumo de sustancias, ya que los jóvenes comienzan a "escaparse" y a tener reiteradas ausencias del establecimiento educacional, en muchas oportunidades los padres ni siquiera desconfían ya que son ellos mismos quienes dejan a su hijo en la puerta del colegio o liceo, pero una vez que se van los jóvenes se las ingenian para no entrar, o a veces no entran a determinadas clases que no son de su agrado, por esto es recomendable que los padres se interesen por la situación de asistencia escolar de sus hijos.
Desaparición de objetos:
Es común que en la casa de un joven que comienza a usar drogas comiencen a desaparecerse pequeños objetos, al inicio ni siquiera de tanto valor económico, hasta que las desapariciones se incrementan en frecuencia y valor. Otras veces inventan que los asaltaron y les robaron los zapatos, celular, ropas, u objetos de valor. Esto es lógico si consideramos que las drogas no son gratuitas y que producen tolerancia, esto quiere decir que de a poco van necesitando de dosis cada vez más altas para lograr el mismo efecto.
Pupilas contraídas o dilatadas, ojos enrojecidos y/o pequeños, congestión nasal, etc.:
Estas son algunas de las manifestaciones visibles que pueden darnos indicios de consumo de sustancias, ya que con el uso de ciertos estimulantes hay contracción pupilar y sudoración de manos. Con la marihuana se enrojecen los ojos, pero los jóvenes son hábiles y usan descongestionantes oftálmicos por lo que también el frecuente uso de estos elementos debe hacernos sospechar. Irritación nasal en el caso de inhalación de ciertas sustancias como la cocaína y las pegas.
Alteraciones en el apetito, peso corporal o sueño:
Este es otro de los aspectos importantes para una detección precoz, a pesar que hay que tener en cuenta que los adolescentes son voraces y comen en demasía, pero el comer mucho puede ser resultado del consumo de marihuana la que entre sus efectos abre el apetito, sin necesariamente subir de peso. El consumo excesivo de bebidas alcohólicas, además de su olor característico, produce aumento de peso por el gran aporte calórico que significa el alcohol mismo. La cocaína y anfetaminas en cambio son anorexígenos, esto quiere decir que quitan la sensación de hambre, por lo que normalmente el joven baja de peso, un caso más extremo de baja de peso importante lo presenta el consumo de Pasta Base de Cocaína o la piedra (crack). El sueño también se ve alterado ya que por lo general el consumidor de drogas duerme mal o no duerme, también sucede que cambia los días por las noches invirtiendo los ciclos normales de sueño vigilia.
¿ Que puedo hacer para ayudarlo ?
La ayuda al adicto no debe ser en ningún caso el aceptar su condición y "alcahuetear" o ver el consumo como una "situación propia de los adolescentes modernos" o como algo que "solo lo hago socialmente", como es el caso del adulto adicto o consumidor.
Ayudar al adicto tampoco es tener conductas agresivas o muy complacientes, sino es mas bien, el adoptar una posición firme y clara de que ha sido descubierto, que no puede seguir escondiéndolo o no puede seguir justificándolo.
Como padres, debemos de entender, mas no patrocinar el problema. Se ha de ver muy bien la situación, tanto la del afectado como la del entorno familiar y buscar, de existir, factores que pueden propiciar al adolescente a justificar su consumo. Por ejemplo podemos mencionar: maltrato físico o verbal de parte de alguno o varios de los integrantes de núcleo familiar al joven, ruptura del núcleo familiar (divorcio), conductas denigrantes, etc. ya que en muchos de los casos, el entorno familiar y sus conflictos vienen a ser los detonantes en los cambios de conducta del joven. Sin embargo, no debemos los padres sentirnos culpables de la situación, sino mas bien responsables de buscar la forma de reorientar al joven de forma tal que acepte su problema y se haga receptivo a dar curso a las soluciones mas convenientes según sea el caso y buscar ayuda profesional en instituciones o profesionales que se dediquen a la atención del adicto y su reeducación o rehabilitación según sea el caso.
En el caso de una pareja adicta se recomiendan los lineamientos anteriores, recalcando en el adulto la necesidad de su reeducación o rehabilitación como única forma de salir del problema. Hay que estar claros, que el adulto es inclusive mas difícil de orientar que el joven, pues influyen factores distintos en el caso de necesitar ser recluido, como puede ser el hecho de que el componente adicto de la pareja es quien proporcione el sustento del hogar, pero esto no puede ser impedimento para su rehabilitación, pues hay que enfatizar que tarde o temprano, el consumo terminará afectando la relación de pareja, la educación de los hijos, las finanzas familiares y hasta la salud mental de la parte de la pareja que es quien lleva la carga emocional de convivir con una persona adicta y sus problemáticas asociadas. Un padre o una madre adicto no es ni podrá ser, mientras lo sea, un buen ejemplo para sus hijos, una persona productiva ni alguien con futuro. La adicción destruye relaciones y divide a las familias, y en el peor de los casos, es el factor de mayor importancia que genera la violencia domestica y el maltrato tanto de la pareja como de los hijos.
En resumen, la mejor ayuda no es otra que orientar al adicto a reconocer su problema, hacerse responsable de buscar la solución y motivarlo a ingresar a programas de rehabilitación o reeducación como forma de superar la adicción y reinsertarse en la sociedad de la cual se ha apartado.
Aquì en Paranà el pasado 7 de Julio Unos 700 chicos de 9º año protagonizaron un encuentro en el polideportivo del colegio Don Bosco.
Hubo una marcha a favor de la vida, que se inició en la plaza Francisco Pancho Ramírez culminó en el polideportivo del colegio Don Bosco, allí hubo charlas, representaciones teatrales y musicales.
La actividad se realizó con alumnos de 9º año porque se considera que a esa edad es donde mayormente comienza el riesgo de involucrarse en el mundo de las adicciones.
Algunos de los institutos educativos presentes fueron el Cristo Redentor, Santa Teresita, Doctor Enrique Carbó, San Joaquín, San José Obrero, Nuestra Señora de la Merced, Braulio Pérez Marcio, Santa Ana, Hernandarias, San Benito, María Reina de la Paz, CAE, Nuestra Señora del Luján y Virgen de la Medalla Milagrosa.
El encuentro estuvo organizado por una comunidad de rectores integrados por Luis María Costa; rector de San Benito, Graciela Álvarez, rectora de la escuela Santa Ana y Estela de Luna, rectora del establecimiento Nuestra Señora de Luján.
Una vez que llegaron al salón del colegio Don Bosco hubo una muestra de Educación Física de la que participaron 200 chicos, una charla a cargo de la doctora Patricia Caro, toxicóloga y bioquímica forense e integrante de la Fundación Ave Fénix, orientada a la prevención de la adicción a drogas.
También hubo una representaciòn teartral a cargo de la Prof. Liliana Prieto y la actuación del coro del colegio Santa Teresita

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